El lanzamiento y desplegué del James Webb
- alethiaimperia
- 8 dic 2021
- 2 min de lectura
El próximo 22 de diciembre la NASA, la ESA y la CSA lanzarán el telescopio desde el puerto espacial de Europa en la Guayana Francesa a bordo de un cohete Ariane 5. Webb se embarcará en un viaje de un mes hasta su órbita final a aproximadamente 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, en una órbita alrededor del segundo punto de Lagrange del sistema Sol-Tierra, L2.
Dado que se trata de objetivos muy distantes y poco brillantes, es necesario un telescopio tan grande que debe doblarse para que quepa dentro de su cohete de lanzamiento.
Luego, una vez en órbita, el James Webb tiene que desplegarse nuevamente para comenzar a tomar fotografías del cosmos.
Esta estructura ha sido descrita como un ejercicio de origami al revés, en el que la delicada figura es del tamaño de una cancha de tenis.
Puntos de fallo
El despliegue tiene lugar durante un período de dos semanas, inmediatamente después del lanzamiento, previsto para diciembre.

Implicará una asombrosa sinfonía de bisagras, motores, engranajes, resortes, poleas y cables que deben funcionar por comando y a la perfección.
Hay al menos 344 "puntos de fallo único", es decir, momentos críticos en la línea de tiempo en los que, si la acción no ocurre en el momento justo, el telescopio de seis toneladas no puede lograr la configuración deseada, socavando fatalmente su misión de US$10.000 millones.
La expansión de las cinco membranas superdelgadas que protegerán la visión del telescopio de la interferencia de la luz solar es particularmente complicada.
Un paso a la vez
El drama del Webb comienza casi tan pronto como sale de la parte superior del cohete europeo Ariane.
Primero, debe salir el panel solar. Sin energía no hay misión.
Luego es el turno de la antena direccional, la cual permite las comunicaciones bidireccionales con la Tierra. Sin comunicaciones no hay comandos.

Pero todo eso es fácil en comparación con lo que viene a continuación.
Día 3 - Dos estructuras que sostienen las membranas del parasol se abren hacia afuera. El eje largo tiene 21 metros de longitud.
Día 5 - El sistema de parasol se expande para adoptar una forma de diamante de poco más de 14 metros de ancho.
Día 6 - Las cinco capas del parasol se separan. Su rol será ayudar a enfriar el telescopio y a darle sombra.
Día 11 - El Webb es un telescopio reflector con un espejo secundario cuyos brazos deben encajar en su lugar.
Día 13 - El espejo primario, construido para medir 6,5 metros de ancho, extiende uno de los lados que había sido plegado para el lanzamiento.
Día 14 - La otra ala del espejo sale. El James Webb ha completado su secuencia de origami.
¿Y si algo sale mal?
No hay cámaras que muestren lo que ocurre cuando los mecanismos están haciendo sus respectivas tareas.

Esta decisión en parte se basa en que de todos modos no serían de mucha utilidad en la sombra oscura que proyecta el parasol.
Por lo tanto, los equipos dependerán de la retroalimentación de los sensores y, si surge algún problema, trabajarán en sus "árboles de fallas" hasta que se encuentre una solución.
Llegado el caso, es posible incluso sacudir un poco al telescopio para liberar un mecanismo que podría haberse atascado.
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